Cuando te llevas a casa un nuevo disco duro, impresora o mando de juegos, probablemente es porque hay alguna cosa que quieres hacer, como sacar copias de seguridad de tus fotos, imprimir la oferta que acabas de terminar o jugar un rato.

No tienes por qué perder el tiempo tratando de erradicar un fastidioso mensaje de error de la pantalla ni que reiniciar el ordenador sólo por haber conectado una nueva impresora. Tampoco tienes que lanzarte a una búsqueda desesperada en pos de controladores para tus dispositivos para que tu ordenador detecte el nuevo periférico y logre hacerlo funcionar.
Deberías ser capaz de utilizarlo con sólo conectar la cámara, impresora, mando de juegos, videocámara o teléfono a tu ordenador. Desde luego, ésta es la vivencia que disfrutarás con el Mac. Millones de personas ya lo hacen, y tú también puedes.
Con un Mac, todo lo que necesitas es un cable USB, FireWire o Ethernet. Conecta un extremo al dispositivo y el otro a tu Mac. ¡Eso es todo! Puedes confiar ciegamente en tu Mac, ya que viene pertrechado con todos los controladores que puedas necesitar para todos los periféricos que suelen conectarse al ordenador. Gracias a Mac OS X, están todos ahí, para que no tengas que dedicarles ni un minuto.
Es posible que el embalaje del producto ni siquiera mencione al Mac, pero si se conecta al ordenador por medio de métodos estándares como USB, FireWire, Ethernet o Bluetooth, lo más probable es que simplemente funcione. En las raras ocasiones en las que el Mac no disponga de un controlador para un dispositivo determinado, deberías ser capaz de encontrarlo rápidamente visitando el sitio web del fabricante o buscando en Google. Sólo tienes que escribir «Mac OS X» y el nombre del producto en la barra de búsqueda de Google (que se encuentra cómodamente situada en la parte superior del navegador Safari de Mac OS X) y, pocos segundos después, tendrás tu controlador descargado e instalado.
|